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Aspectos Jurídicos

Modificaciones en el delito de trata de personas: arts. 145 bis y 145 ter del Código Penal

Breglia Arias, Omar

Título: Modificaciones en el delito de trata de personas: arts. 145 bis y 145 ter del Código Penal

Autor: Breglia Arias, Omar

Fecha: 30-nov-2009

Cita: MJ-DOC-4456-AR | MJD4456

Producto: Microjuris

Sumario:

I. Incidencia del Protocolo de Palermo. II. El artículo 145 bis. III. El artículo 145 ter.



Doctrina:

Por Omar Breglia Arias (*)

I. INCIDENCIA DEL PROTOCOLO DE PALERMO

Mediante la sanción de la Ley 26.364 , en abril de 2008, se ha cumplimentado en nuestro país el Protocolo para Prevenir, Reprimir y Sancionar la Trata de Personas, especialmente Mujeres y Niños (Protocolo de Palermo). Este documento complementa la Convención de las Naciones Unidas contra la Delincuencia Organizada Transnacional, aprobada en nuestro país por la Ley 25.632 . El resultado es la incorporación al Código Penal de los arts. 145 bis y 145 ter , en substitución de los arts. 127 bis y 127 tercer, que formaban parte del catálogo punitivo en la parte que refiere a los delitos sexuales, llamados "contra la integridad sexual", Ley 25.087 . También se modificó el art. 41 ter del Código Penal, el art. 33 del Código Procesal Penal, y los arts. 119 y 121 de la Ley de Migraciones 25.871.

El art. 145 bis se refiere a mayores de 18 años y el art. 145 ter, a menores de 18 años.

II. EL ARTÍCULO 145 BIS

1. «El que captare, transportare o trasladare, dentro del país o desde o hacia el exterior, acogiere o recibiere personas mayores de 18 años de edad, cuando mediare engaño, fraude, violencia, amenaza, o cualquier otro medio de intimidación o coerción, abuso de autoridad o de una situación de vulnerabilidad, concesión o recepción de pagos o beneficios, para obtener el consentimiento de una persona que tenga autoridad sobre la víctima, con fines de explotación, será reprimido con prisión de tres a seis años.

La pena será de 4 (cuatro) a 10 (diez) años cuando: 1. El autor fuere ascendiente, cónyuge, afín en línea recta, hermano, tutor, persona conviviente, curador, encargado de la educación o guarda, ministro de algún culto reconocido o no, o funcionario público.; 2.El hecho fuere cometido por 3 (tres) o más personas; 3. Las víctimas fueran 3 (tres) o más».

2. No solo la conducta que tenga relación con la actividad sexual

Se agrava la conducta prácticamente con la misma mención de los aspectos que agravan los delitos contra la integridad sexual. Pero la primera diferencia con los arts. sustituidos, 127 bis y 127 ter, es que estos tenían por objeto encuadrar la conducta en una actividad relacionada con lo sexual. Ello en razón de que lo (1) que inspiraba la promoción o la facilitación de la entrada al país de una persona en esa condición era conseguir el logro del ejercicio de la prostitución de su parte cuando el autor fuere ascendiente, cónyuge, afín en línea recta, hermano, tutor, persona conviviente (2), curador (arts. 468 y ss. CCiv), encargado de la educación (3) o guarda (4), ministro de algún culto reconocido (5) o no (aquí algún autor incluye, la secta) o funcionario público (6).

Al no ser ya la libertad sexual lo que se protege, por la reforma, el bien jurídico protegido es "la libertad de decidir sobre las propias preferencias personales".

"Captar" es atrapar psicológicamente, reducir el correcto entendimiento y llegar a la sumisión por vía de la reducción de la voluntad; "trasportar" es llevar de un lugar a otro; "trasladar" tiene la misma significación que "transportar"; "recibir" es aceptar, admitir; "acoger" tiene un significado más profundo que "recibir": el que acoge, cobija, refugia.

Sujeto activo es cualquier persona. Sujeto pasivo, una persona que esté ya en condición de servidumbre o no, que está ya en condición de prostitución o no. Los medios son el fraude, la violencia, la amenaza, la intimidación y otras formas de coerción, como el abuso de autoridad o el abuso de la situación de vulnerabilidad de la víctima.La ley menciona también la "concesión o recepción de pagos o beneficios a terceros". De esto, nos ocupamos, en el apartado II5 de este trabajo.

3. ¿Figuras calificadas o básicas?

BUOMPADRE (7) se resiste a aceptar el criterio, ya desarrollado por DE LUCA (8), de que esta figura y la del art. 145 ter , son "calificadas", y que las figuras básicas son las de los arts. 140 y 141 CPen, relacionadas con los tipos penales de la Ley de Migraciones . En cambio, para BUOMPADRE, los tipos de la Ley 26.364 son simples, básicos o autónomos. Cuando se agravan, es dentro de la misma ley, art. 145 ter, a partir del 2º párr. de ese artículo. En consecuencia, no se puede decir que el tipo del art. 145 bis o del tipo del art. 145 ter sean "agravados" de otras figuras básicas, ya que para ello tendría que darse que sumen a la acción del delito básico, los calificados, circunstancias referidas al autor, a los modos de la acción, a los medios empleados etc., tal como dicen CREUS (9) y POLAINO NAVARRETE (10), lo que no ocurre, precisamente, con la figura del art. 145 bis (trata de mayores de 18 años) que tiene una escala penal mucho menor que la establecida para el delito del art. 140 (reducción a la servidumbre), en lo que se ve claramente que no es una figura calificada.

4. La cuestión del consentimiento

Un problema central con respecto a estas figuras es el consentimiento libremente prestado. BUOMPADRE sostiene que el consentimiento con estas características excluye la perfección de estas figuras.

Una cuestión más compleja y extremadamente difícil la plantea el llamado "lavado de cerebro" o como un símil, el dominio psíquico de extraordinarias facetas donde se lleva a la víctima a un sufrido consentimiento, donde se aceptan de pleno las sugerencias del dominante -técnicas de despersonalización- (caso "Fulquin" e incluso, "Escuela de Yoga"; v.comentario al art. 140 de nuestro Código Penal comentado, anotado y concordado, apdo. 2, nota 5). Pero extrapolando esas situaciones de extremas y sorprendentes características, puede afirmarse -tal como lo hace BUOMPADRE- que el consentimiento excluye la concreción de la figura.

El bien jurídico protegido es la libertad como ámbito de determinación o ámbito de autodominio del hombre (11).

5. La concesión o recepción de pagos o beneficios a un tercero

Como medios comisivos, el art. 145 bis menciona formas de presión sobre la víctima como el engaño, el fraude, la violencia, la amenaza, la intimidación, el abuso de autoridad, el abuso de una situación de vulnerabilidad (12), cuyo estudio se ha hecho en otros delitos tratados. Renglón aparte tiene la "concesión o recepción de pagos o beneficios a un tercero". Aquí el tercero recibe beneficios para hacer valer su autoridad sobre la víctima. El tercero es un intermediario. El pago o beneficio directamente a la víctima está excluido de la figura (13).

La norma no parece ser clara. La ley habla de conseguir "el consentimiento de una persona que tenga autoridad sobre la víctima" no de que el sujeto activo destine la concesión de pagos u otros beneficios para lograr el consentimiento del ofendido, interpretación que también se ha hecho. Se ha dado el ejemplo del padre que -al querer desprenderse de su hijo de 20 años- paga a un tercero su transporte a un lugar en que será sometido a la servidumbre. Pero el ejemplo no es válido porque la recepción del beneficio no está destinada a conseguir el consentimiento del padre, que ya lo otorgó, previamente, cuando él inicio las tratativas de entrega de su hijo (14).

6.La situación de vulnerabilidad

Se ha señalado que el aprovechamiento de la situación de vulnerabilidad es un concepto que puede adolecer de cierta vaguedad (15). Es muy importante entonces que hagamos un apartado para definirlo, pues será la clave para resolver situaciones-límite, de las más comunes, donde puede alegarse consentimiento o voluntariedad.

HAIRABEDIAN (16) recuerda que en el derecho internacional hay un importante instrumento que ayuda en la búsqueda de presión jurídica del concepto que intentamos desentrañar. Según las notas interpretativas oficiales (travaux preparatoires) de las Naciones Unidas, concernientes al Protocolo contra la Trata de Personas

«la alusión al abuso de una situación de vulnerabilidad debe entenderse como referida a toda situación en que la persona interesada no tiene más opción verdadera ni aceptable que someterse al abuso».

A su vez, la Corte Suprema (Acordada 5, 24/2/2009) adhirió a las 100 Reglas de Brasilia sobre acceso a la justicia de personas en condiciones de vulnerabilidad, adoptadas en la XIV Cumbre Judicial Iberoamericana, por la que «se consideran en condición de vulnerabilidad aquellas personas que, por razón de su edad, género, estado físico o mental, o por circunstancias sociales, económicas, étnicas y/o culturales, encuentran especiales dificultades para ejercitar con plenitud ante el sistema de justicia los derechos reconocidos por el ordenamiento jurídico». Tienen mucha importancia, porque si no hubieren sido previstas por el legislador, podrían dar lugar a que se consideren como "voluntarias" muchas situaciones de explotación.

La situación de vulnerabilidad puede atrapar casos que no llegan a ser una clara "intimidación". Los ejemplos son muchos, pudiendo citarse la fragilidad que da ser un chico de la calle o el hecho de ser menores fugadas de un instituto (17); provenir de un orfanato; estar en un lugar inhóspito o con limitado acceso a la comunicación o a la ayuda (v. gr.el que es sacado de su casa en medio del monte, o la que es llevada a un burdel, aislado de poblaciones, en función de clientes de bases militares o trabajadores mineros); pertenecer a una familia con poca capacidad de búsqueda (18); ser un perseguido en un país bajo un régimen dictatorial (19); la adicción a las drogas; tener varios hijos menores a cargo y no tener medios para satisfacer sus necesidades básicas o no saber leer ni escribir (20); o adolescentes que se han escapado del hogar: también ciertos problemas graves de la infancia y situaciones de discriminación (v. gr. conformar una minoría étnica o religiosa en un país que las segrega).

7. Delito de cortado resultado. El artículo habla simplemente de explotación de la víctima. Puede ser prostitución, trabajo o cualquier forma de aprovechamiento. Esto necesariamente no tiene que darse. No se necesita un "resultado". La salida o el ingreso al país con destino a la explotación ya determina el momento de comisión del delito. Por eso, es un delito "de cortado resultado", donde hay una tendencia interna trascendente que basta para considerar cometido el delito, con independencia de ese resultado. La tentativa no es posible. Todo lo que sea más de actos preparatorios pasa a ser consumación.

8. El agravamiento. El art. 145 bis expresa que la pena será de cuatro a diez años de prisión cuando A) el autor fuere ascendiente, cónyuge, afín en línea recta, hermano, tutor, persona conviviente, curador, encargado de la educación o guarda, ministro de algún culto reconocido o no, o funcionario público; B) el hecho fuere cometido por tres o más personas en forma organizada, y C) las víctimas fueren tres o más. El artículo sigue prácticamente "a la letra" el art. 119 CPen, texto de la Ley 25.087 , a cuyo comentario nos remitimos. Los apartamientos son:el "descendiente" que no está, y la expresión "forma organizada" con respecto a la concurrencia de tres o más personas en el delito, que habla de cierta permanencia, funcionalidad de antemano existente y distribución de tareas entre sus miembros. A contrario imperio, la simple reunión en el hecho de tres personas que no tenga por lo menos algunas de estas características no es "organizada". Las víctimas de la explotación cuando son tres o más hacen también a la forma agravada (inc. 3). Como en el art. 145 ter las víctimas son menores de 18 años o de 13 años, las víctimas a que se refiere la última parte del art. 145 bis son mayores de 18. Cuando se trate de menor de 13 años la sanción es mayor.

La forma "organizada" no tiene antecedentes en nuestro país como agravante. Los autores para definir qué es criminalidad organizada toman en cuenta los siguientes aspectos: una estructura criminal, con permanencia, en comisión de infracciones graves y con finalidad económica (21).

En relación a la pena se habla exclusivamente de "prisión" y no de reclusión, obedeciendo esto a que la pena de reclusión había sido cuestionada por no pertenecer al texto de la Ley 24.660 de Ejecución Penal , y por habérsela declarado inconstitucional. El monto punitivo es en definitiva el mismo del art. 127 ter derogado.

9. Consumación. Tentativa. Aquí se presentan particulares consideraciones relacionadas con la característica de este delito, en cuanto puede hacerse desde o hacia este país. En realidad, todo es claro si se piensa que si se organiza en el país o se produce el ingreso en el país, el delito queda cometido. Pero la tentativa aparece como difícil, pues todo lo que pase de actos preparatorio ya es consumación.

III. EL ARTÍCULO 145 TER

1. Figura básica. El artículo incluye una forma básica y otras dos, calificadas. Como dijimos antes, ha sido incorporado por el art.11 Ley 26.364. La figura reúne las mismas características del artículo anterior, con las diferencias que esta se refiere a la trata de menores de 18 años y la anterior a trata de mayores de esa edad. La otra diferencia es la acción de "ofrecer" al niño para la explotación.

En el párr. 2º art. 145 ter, la trata de personas menores de edad también tiene su agravante cuando el sujeto pasivo tiene menos de 13 años de edad. La pena es de seis a quince años de prisión.

La letra del art. 145 ter es la siguiente:

«El que ofreciere, captare, transportare o trasladare dentro del país o desde o hacia el exterior, acogiere o recibiere personas menores de 18 años de edad, con fines de explotación, será reprimido con prisión de cuatro a diez años.

»La pena será de seis a quince años de prisión cuando la víctima fuere menor de 13 años.

»En cualquiera de los supuestos anteriores, la pena será de diez a quince años de prisión, cuando:

»1) Mediare engaño, fraude, violencia, amenaza o cualquier otro medio de intimidación o coerción, abuso de autoridad o de una situación de vulnerabilidad, concesión o recepción de pagos o beneficios para obtener el consentimiento de una persona que tenga autoridad sobre la víctima.

»2) El autor fuera ascendiente, cónyuge, afín en línea recta, hermano, tutor, persona conviviente, curador, encargado de la educación o guarda, ministro de algún culto reconocido o no, funcionario público.

»3) El hecho fuere cometido por tres o más personas en forma organizada.

»4) Las víctimas fueren tres o más.»

2. Figuras calificadas.

El comentario que hicimos al artículo anterior es aplicable aquí. Si la situación es mixta, o sea, hay mayores y menores entre tres o más víctimas, se aplican al mayor el párr. 1º art. 145 bis, y al menor, el párr.1º o el párr. 2º art. 143 ter, según la edad de la víctima, menor de 13 o menor de 18 años y mayor de 13, y siempre que no se den las circunstancias de los incs. 1 y 2, con pena de diez a quince años de prisión para cualquiera de las edades debajo de los 18 años. Para el caso del mayor de 18 años la disposición aplicable es la del art. 145 bis párr. 1º.

Cuando el menor tuviere menos de 13 años, la pena es de seis a quince años de prisión.

En el párr. 3º, se prevé un agravante cuando se utilizaren -además de tratarse de un menor de 18 años- algunos de los medios mencionados en el art. 145 bis.

En la forma agravada -1º- con pena de seis a quince años de prisión, cuando las victimas son más de tres, no se hace diferencia si los menores lo son de 18 o de 13 años, siempre que fueren tres o más. Esto surge de la expresión "en cualquiera de los supuestos anteriores", lo que comprende el 1º párr., edad menor de 18 años y el segundo, edad menor de 13 años.

Situación distinta se produce si el número de víctimas es menor de tres, donde se aplica el párr. 1º o el párr. 2º, pena de cuatro a diez años de prisión, o pena de seis a quince años de prisión, respectivamente.

Los agravantes son si la víctima menor de 18 años es sometida mediante amenaza, violencia, engaño, etc. (art. 145 párr. 3º inc. 1; por la relación autor-víctima, o por ser el autor funcionario público (art. 145 ter párr. 3º inc. 2) o por la intervención plural de tres o más personas (art. 145 ter párr. 3º inc. 3) y por la pluralidad de víctimas (tres o más) (art. 145 ter párr.3º inc. 4).

3. El error sobre la edad de la víctima

Se plantean diversos casos.

Un sujeto trae desde una provincia a una menor para entregarla al ejercicio de la prostitución. Está convencido por la información de que dispone de que la joven tiene 19 años, pero en realidad tiene 17. Una de las soluciones que se dan es que el error es irrelevante. El autor respondería por la figura más grave (art. 145 ter, agravado por el párr. 3º inc. 1). Otra solución dice que la figura es impune por resultar atípica. Una tercera posición es esta: si bien es correcto excluir la punición de la figura agravada (art. 145 ter párr. 3º inc. 1) por falta de dolo (el autor no se representa un elemento objetivo: la minoría de 18 años de edad de la víctima), no sería correcto también excluir la punición por el art. 145 bis. Se configuran todos los elementos objetivos de este tipo penal, que son trasladar a una persona con fines de explotación utilizando uno de los medios descriptos (amenaza). Luego, no es necesario comprobar que en el caso la víctima tenga más de 18 años de edad: solo basta con comprobar que es una persona, y con ello se encontrarían reunidos todos los elementos objetivos requeridos por la figura. Además, existe dolo, ya que el autor sabe que está trasladando a una persona en contra de su voluntad, con fines de explotación. El error sobre la edad de la víctima es irrelevante en este caso y para esta figura penal (básica), pues no es un error de tipo. En conclusión, de esta manera se soluciona el caso, imponiendo pena al autor por la figura básica del art. 145 bis, no así por la agravada del párr. 3º inc. 1.

4. El error inverso

En las mismas circunstancias de traslado, el autor lleva a la víctima, pero el error es inverso.La víctima tiene 18 años, y el sujeto activo cree que tiene 17. Se puede decir que la figura es atípica: no encuadra en la figura del art. 145 ter, porque la víctima no es menor de 18 años. La conducta tampoco se encuadra en la figura del art. 145 bis, porque el error recaería en que la víctima tiene realmente 18 años, pero el autor no lo sabe. La solución es penar al autor por la figura de trata de personas mayores de edad (art. 145 bis). Aunque el autor haya pensado que la víctima tenía 17 años, este error sí debe ser considerado irrelevante, pues la expresión "mayor de 18 años de edad" en la figura del art. 145 bis no agrega nada a la prohibición. Lo que está prohibido penalmente es ejercer actos de trata de personas de cualquier edad, utilizando algunos de los elementos enumerados por la ley.

Al no formar parte del tipo objetivo la mayoría de 18 años, el error del autor no puede considerarse un "error de tipo"; es un error irrelevante que no excluye el dolo. Pero hay una tentativa inidónea del delito referido a víctima menor de 18 años (art. 145 bis párr. 3º inc. 1).

5. Creencia en el sujeto de que la víctima tiene más de 13 años, cuando tiene menos

Al creer el sujeto activo que el menor tiene más de 13 años, se configura el tipo básico del art. 145 ter y se aplica la pena de cuatro a diez años de prisión.

6. El autor traslada a la víctima que cree tiene 12 años, cuando tiene 14

Esta es otra forma de error inverso. En este caso no se podría aplicar la agravante del párr. 2º art. 145 ter porque faltaría el requisito de que la víctima tenga realmente menos de 13 años.Basta, sin embargo, que la víctima tenga menos de 18 años para aplicar la figura básica. Pero hay más: hay una tentativa inidónea de estar cometiendo la figura más grave del párr. 2º art. 145 ter (22).

7. El concurso de la trata de personas con otros delitos

Este delito puede concurrir con el delito de servidumbre del art. 140 . En la trata, la persona aún no está reducida mientras que en la figura del art. 140 CPen la persona es sometida o explotada directamente, o se la recibe para mantenerla en la misma situación. El concurso es real.

La trata también puede estar en concurso con el delito de migración ilegal, art. 119 Ley 25.871. Aquí el concurso sería ideal según la opinión de BUOMPADRE, quien señala que la trata no podría estar en cambio en concurrencia con el delito previsto en el art. 145 CPen por cuanto ambos delitos tienen autonomía propia y se excluyen recíprocamente (23).

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(1) BUOMPADRE: Tratado de derecho penal, t. I, p. 645, quien dice, además, que la trata de personas anula la libre determinación del individuo (su voluntad) y lo cosifica, aniquilando su personalidad y la capacidad de determinarse libremente en su vida personal.

(2) HAIRABEDIAN habla de estado marital.

(3) Educación escolar, física, espiritual o religiosa.

(4) Guardador legal (por disposición judicial) o que hubiere quedado a cargo de la persona, accidentalmente, incluso.

(5) "Ministro de algún culto reconocido o no" es expresión que está en el art. 119 en referencia a los delitos contra la integridad sexual. Anteriormente, la ley hablaba de "sacerdote". Según la opinión de MANIGOT, esto debía ser interpretado como "sacerdote" de cualquier religión; y este era el criterio que en general se seguía, con algunas opiniones en contrario.

(6) Art. 77 CPen.

(7) BUOMPADRE: Tratado. Parte especial, p. 646.

(8) DE LUCA: Código Penal, Dirs. BAIGUN y ZAFFARONI, t. V, comentario a los arts.145 bis y 145 ter.

(9) CREUS, Carlos: Derecho penal. Parte general, pp. 212 y ss.

(10) POLAINO NAVARRETE, Derecho penal, Parte general, t. II, vol. I, p. 440.

(11) Señala MACAGNO que en el «contexto delineado por la Ley 26.364, aparece resurgir un debate que la doctrina había dado en orden al bien jurídico afectado en el delito del art. 140 CPen, de "reducción a la servidumbre". Algunos, sostuvieron una concepción amplia del bien jurídico que entroncaba directamente con la dignidad de la persona, rechazando cualquier eficacia del consentimiento de la víctima por haber sido cosificada por el autor (SOLER: Derecho penal argentino, t. IV, p. 729); mientras que otros sostenían todo lo contrario, otorgando preeminencia a la autodeterminación del sujeto (NÚÑEZ: Derecho penal argentino, t. IV, p. 26). Empero no es posible considerar la dignidad de la persona como bien jurídico en los delitos comentados, porque si así fuera, ninguna razón tendría el legislador en otorgarle valor al consentimiento en los mayores de edad. Su situación de "cosa" ni admitiría ningún acuerdo con la conducta del sujeto activo que la torne atípica, porque solo sería válida si fuera concedida con intención, discernimiento y libertad -como se dijo-, lo que es imposible en alguien que ha sido "cosificado"» (nota de legislación citada, Suplemento La Ley, Penal y Procesal Penal, 26 de noviembre de 2008).

(12) «No puede apelarse al uso ordinario en busca de una decisión sobre este concepto, pues este no es suficientemente claro sobre la cuestión; si lo fuera, el término no sería vago» (COPI, Irving: Introducción a la lógica, Eudeba, 1999, pp. 138-139) -y creemos que lo es-.

(13) "El pago o beneficio directamente a la víctima termina en una conducta atípica. Lo que la ley reprocha es al intermediario o "caften" (si se trata de un caso de prostitución) y su función en el entramado de la "protección" a la víctima, por representación.Dice BUOMPADRE que este es un supuesto similar al cohecho activo, en el que el autor compra la voluntad de un tercero para que este (que es el que tiene autoridad o ascendencia sobre la víctima) actúe sobre la voluntad de ella para introducirla en la cadena del tráfico. El tercero sería una suerte de intermediario entre el tratante y el sujeto pasivo (víctima). La otra variante se da cuando el tercero (intermediario) recepta (recepciona, recibe) el pago o los beneficios para hacer valer su autoridad sobre la víctima; en este caso estaríamos en una situación similar a la del cohecho pasivo, pues se configura mediante una acción bilateral (entre dos personas) una que ofrece -el autor- y la otra que recibe -el tercero- para que este preste su acuerdo en hacer valer su autoridad sobre la víctima, quien es la que será sometida a explotación. En cualquiera de ambas modalidades, la intermediación del tercero es necesaria para la perfección típica; por lo tanto, el pago o retribución para obtener el consentimiento de la víctima, en forma directa, sin intermediarios, es una fórmula que no ha sido prevista por el legislador y, en consecuencia, atípica" (Tratado de derecho penal, I, p. 651, Astrea, Buenos Aires, 2009).

(14) MACAGNO: o. cit., pp. 75-76.

(15) BUOMPADRE: Derecho penal. Parte especial, t. I, p. 371.

(16) HAIRABEDIAN, Maximiliano: Trata de personas por abuso de vulnerabilidad de la víctima, Suplemento La Ley, Penal y Procesal Penal, 21 de julio de 2009, pp. 24 y ss.

(17) JFed 2ª Cba., "Palacios", Comercio y Justicia, 5/12/2008, p. 10. (18) Señala LAZCANO, Claudia, especialista de la ONG, en "Alto a la Trata", La Voz del Interior, Córdoba, 8 de mayo de 2009: «Los tratantes "buscan chicas fáciles de someter, con poca capacidad de búsqueda de sus familias. Si la chica es rebelde, muy fuerte, se puede escapar, puede ser problemática para el cliente, y no sirve.Si, además, una vez retenida, se dan cuenta de que las familias se pueden movilizar rápidamente en la búsqueda, estas chicas tampoco sirven. Las más vulnerables son las que las familias no [. . .] pueden buscar».

(19) MAQUEDA ABREU: El tráfico sexual de personas, p. 17.

(20) Ejemplos así fueron claramente expuestos por DOMÍNGUEZ, Adriana: Trata de Personas, Esclavitud del nuevo siglo, I Jornada Provincial de Concientización y Sensibilización, Defensoría del Pueblo de Santa Fe, Santa Fe, mayo de 2007, pp. 89 y 90. Las citas 8 a 11 corresponden al trabajo citado supra del Dr. Marcelo HAIRABEDIAN.

(21) BUOMPADRE: Tratado de derecho penal, t. I, p. 655, con cita de MEDINA ARIZA: "Una introducción al estudio criminológico del crimen organizado", Delincuencia organizada, Ferré Olivé y Anarte Borrallo, eds., pp. 113 y ss. Para mayores referencias sobre esta modalidad criminal, v. GOMES y CERVINI: Crime organizado. También QUINTERO OLIVARES: "La criminalidad organizada y la función del delito de asociación ilícita", Delincuencia organizada o. cit., pp. 170 y ss. ZÚÑIGA RODRÍGUEZ: Redes internacionales y criminalidad a propósito del modelo de participación en organización criminal [en línea], http://www.unifr.ch.

(22) Estas consideraciones sobre el error en la edad de la víctima las hace GONZALO MOLINA: "Delito sobre trata de personas: el error en la edad de la víctima", Derecho Procesal Penal, 1 (2009), pp. 17 y ss.

(23) BUOMPADRE: Tratado de derecho penal, t. I, p. 659 y ss.

(*) Abogado, UNLP. Fundador y ex Director del curso de posgrado Especialización en Abogacía Penal y Ciencias Criminológicas, Universidad de Ciencias de la Salud de la Fundación Barceló. Ex Profesor titular interino de Derecho Penal, Parte Especial, UCS, sede Buenos Aires. Ex Profesor asociado interino de Derecho Penal II, Universidad Católica de La Plata. Miembro honorario del Centro de Estudios de Derecho Penal de la Provincia de Catamarca. Socio honorario de la Asociación de Abogados Penalistas de Rosario. Presidente del Instituto para la Praxis Penal de la República Argentina. Miembro director y fundador de la Academia Nacional de Ciencias Penales. Miembro de la Societé Internationale de Criminologie, París. Miembro de la Academia de Ciencias Penales de la República Argentina. Miembro de la Sociedad Panamericana de Criminología; integrante del consejo de redacción de la revista Ciencias Penales, Corrientes. Autor de numerosos libros y artículos de doctrina de su especialidad.

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